No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
la verdad es una traza para la vil señora
vil señora: de acervo se dice la falacia
algunas veces se viste de pollera,
tan desengañada como parca...
y otras veces como galán con frac de novio,
que busca el éxito codiciando lo ajeno!!
Síntomas de cínica tiene la falacia:
se atraganta, tantas virtudes
aflora y esconde su desgracia
y cuando eructa la Falacia
una larga tragedia en vez de encanto;
empaña de lástima su desgana
y se echa a morir
y despierta otra vez en tragedia.
A veces tiene forma, rara la falacia
de víctima, “de mártir”
y tiene fondo de nausea su osadía,
y vuela conspirando;
vuela y vive con lo que saca de su oficio
vuela con las alas que le ayuda el ingenuo
vuela con el precario candoroso
que se creyó un día, dos, tres... días
pero ni un día más... para la audaz... falacia.
Falacia cómica, que te finge arrogancia
que se excusa de pobre, que se exalta de bella
que se alza como rica, y cae sola:
que pasa y descansa en cualquier parte
y arqueando su mala fe, la intitulada!
no ha llegado a ser más allá,
que una gorda FALACIA.
Dice de la verdad,
lo que a la burda hipocresía viene en gana
cuenta el drama de su cruel agonía,
se inventa cosas: que ya se muere y que despierta
y que vuelve no sé cómo,
a rondar en cada esquina su descaro!!
por eso a este fardo macabro de mentiras,
nunca pude aceptarlo como mía.