No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
¡Cómo será el paraíso!: encendido de estrellas?
de prados verdes y flores,
de campos y de lunas, de soles y de brisas...
De amores sentenciosos y aromas encendidos
que vienen como la gracia del placer y no se quedan
que se van y se escurren, que no hay sombras?
y te gustan. y, te fascinan los llanos sin penumbras?
Cómo serán los cielos que en la tierra, son los sueños eternos
y hasta ausentes, y hasta extraños que angustian no tenerlos?
Cómo serán los tocadores que en el suelo te vistes y maquillas?
de prendas inventadas y de sedas;
de perfiles extraños e insondables las esquinas
en las que se encuentran los demonios y otros seres distantes
de la vida?
Huuuuy, nooo!!, perdón,
que al edén no van cualesquiera sino quienes se ganan
no el que pasaba el tiempo en las hileras,
que caminaba a pie a los ministerios,
ni, los que se perdieron de misa, los domingos;
sino el beato, que supo utilizarnos de serviles.
Sólo aquel,
supone alcanzar el cielo..!!
ese que va de corbata o túnica
y vuela con alas de un arcángel!