No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
...de insomnios y recuerdos, de arrecifes y cayos,
fanalitos que asoman en tu rostro, ¡son tus ojos...!
rayitos que brotan cuando yo alcanzo a verte,
peciolo entero de lisonjas que adoro.
Sé que vienes de la isla de, "cien fuegos";
y cuando vuelvas a ella quiero verte:
verte otra vez animar, animando,
con tus riveras, tus playas, tus encantos;
cayo oteado desde cada colina y cada pico,
sabor a SON montuno para saciar mi ritmo,
de vida, de cegada pasión para mis días.