No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
Digno pueblo el que se yergue,
dignos, los hijos de ésta Patria
por eso con orgullo te nombramos ¡Rafa!
Digno sin contubernios,
sin complots que inspiras sacrificio
vigor de ejemplo son tus sendas;
haciendo realidad tus utopías
de las resquebrajadas palabras
de la “izquierda
de vanas certidumbres de la espera:
por las buenas nuevas del ahora; ¡Rafa!
que en tus manos, se alzó la rebeldia.
Y, es tan seguro que muera de inanición el odio
pero no de alegría,
porque ya muerta tienen su cordura
no del síntoma del que tú inyectas; ¡Rafa!
si no, por el escaso pudor por el que se contorsionan las derechas.