No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
La ternura aparente;
que era una pompita de cristal que revolaba
la sutil carga del éxtasis que alcanzó a tu cosmos,
no era de amor, no era de pasión, ni de locura
... pero era de la escondida crema de mis vicios,
creada para ensañarme con cada pesar tuyo,
como uno más de mis defectos
de los que tu masticas el amargo sabor de mi bilis.
Fatuo, irresponsablemente burdo,
pero cándido..!!
agotado en la hamaca ruin de la miseria y a la vez tacaño
rústico de méritos, y bajo de honra
...tal como circunda en las cánulas de tu mente
el lóbrego rezago del pasado, del ancestral sentido
del taimado sazón que me brindaron la esencia.
Los arrullos que te di fueron de cactus,
de roca, de tunales
incandescente a sol abierto,
hecho para rallar tu fino encanto
acusado, con la fe convincente de que me amas
decorado con sal y azufre el pecho
... pero me amas,
ya no como antes, sino con desenfreno, con ansia
con la locura atroz de las amantes...
De todas maneras, yo también te quiero
pero, es un amor distinto... e imperfecto.