No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
No, ¡sentiste!... vecino el vaho?
ese que se encierra en el ático de arriba
y el vecino de abajo, que es ajeno
miró en sus huesos al despótico
como a cualquier sombra que indigna
que no le importa, que no le interesa
la baja estima de la fatua olorosa,
y echando un sorbo, dos sorbos y tres y cuatro se ungía
el apostata en la copa de añil de la que se lamía.
No era otra cosa que había hecho el de abajo;
beberse un sorbo de amor, y otro cuando se lo quería
y el vil cargado en su bilis un fardo de hipocresía
se aquejaba, en la red; disque daba consejos
disque se comía con la mirada la misma miel que deponía.
Y vos, y yo como un par de fulanos
cuerpo y alma en un recodo,
mano a mano alzando el codo,
bebimos hiel
menos ese par de hijos de…
la más triste y menguada suerte;
con un espíritu y un alma inconsecuente
se olvidaron que en sus cuerpos
eran vida y eran muerte.
Y allí se encontró el rapaz “Alfonso”, en esa cita
en la que escrita se quedó en el alma
con las teclas de su vetusta Remington:
ella descalza de vida, él desnudo de conciencia
los dos un par de rollizos, escasos de transparencia
él con alma de sicario y ella con alma "incorpórea"
no hay término que se diga de qué color fue esa lonja.
Ella le besó en los labios y él no supo de qué lado
de todos modos supongo que a la carnuda besó
los labios que le encontró húmedos al otro extremo
y seguro y según ellos, "son" diáfanos e inmortales
Y el "Alfonso" siendo un vaho
sin figura, sin harapos, sin pedazos de su carne
ronda en los patios de arriba y se caga en el de abajo;
figura puede ser, figura, tal vez en contracorriente
un alma híbrida con cien nombres:
dos patas,
tal vez tres, tal vez cuatroquién sabe si tal vez diez,
casi macho y casi una hembracon alma de doble filo
y su espíritu de leño unas veces es de humano
y otras veces de gusano.
Y, se fueron
volando los dos se fueron que no quedó ni el yerto cuerpo!,
que los fantasmas son dos,yo aseguro que son tres,
que el espíritu es del tal...y de ella es esa alma ingrata
pero seguro ha de ser que ella anda y viste de tanga
y el espíritu de "Alfonso" en minifalda.