No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
...cuando siento que no estás sin haberme faltado
y que ya no es de vez en vez que me quieres,
no es lo mismo saber que nunca estabas
ni en Castilla la Vieja, ni en el corredor de Buenos Aires,
sino en el corazón que te extraña acá en los Andes.
Y no se opacó la vida, porque tú ya no estabas
y no sentí que el mundo me agobiara,
pero sentí que siempre me faltabas
con tu ausencia letal: y hasta un poquito amarga.
sentí el perfume de tu aroma añejándose solo;
como ese ligero SON que despierta a la vida,
como el delirio mío
como el olvido tuyo.
pero hoy siento otra cosa, y que estás cerca
y que tu sois vital otra vez,
ya... sin mi pretérito.