No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
niña pobre
de amor de sentimiento de riqueza humana
pero pobre
niña vos, única reliquia en la constancia de tus ranchos,
que ni los dioses han de dormir hasta tan tarde
y vos siendo tan pobre duermes más que los dioses;
yo, tu labriego cultivando tu cieno
acallado y despierto
oculta mi pasión en tus calles desiertas
arriesgando unos segundos estoy
para hacerte saber que ya me inquietas,
y
no me ha hecho correr el pertinaz invierno,
no me ha hecho retroceder las sospechas que llevo