No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
inhóspito el espacio de mi amada
y se retuerce el yo compartiendo tu ausencia,
comprendiendo tu asombro mi cabeza
adrenalina en la andanada pesa,
rota ya mi impotencia y también la tuya
esa que de mis cánulas se expande
esa que en tu alegría se desprende
mi paz quedó anulada,
quedó el sabor de tu amor en esas sábanas
¡qué tan ausente y vacía fue quedando!
la que con tu alegría se inclinó jugueteando…
a flor está el amor, a flor la dicha,
la tuya que se esconde en la desdicha,
la mía que se ahonda en la perfidia
.