No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
desorbitados los ojos que se fueron,
apagados, sumidos en desgana
con los míos que surcan el mismo cielo,
veo al piso me resigno y me engaño,
me consuelo y me encallo,
como si el porvenir es mejor que el pasado.
…confieso y eso es cierto;
que en mí quedó un invierno cuando el llanto,
no calmó de llover siendo verano;
que sin ustedes la flor, las hojas, el geranio
tuve el vago temor que un día no sé cuando,
la encuentre ¡YERTO!.
ya ves:
solo la mala yerba dicen que nunca muere,
pues desde que los tengo en la memoria,
de los párpados y de las cejas hendidas...
gotas de sal se esparcen cuando vuelan.
Pero, vuelvo otra vez,
al sorbo dulce del ayer que bebía.