No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
Felicidad dicen: yo digo que es lo efímero
de todo lo que está y de todo lo que es nada,
tal vez vida, quizá..! ausencia del dolor
por este rato, quizá fatalidad convertida en contento.
Quizá nada, de nada
que hasta hoy se ha convertido en todo,
de aterciopelada tersura tus caricias
de peinadas, de rasuradas aristas tu figura
y…
¡quién sabe cuántas cosas!,
a lo mejor dorados esos rizos de humedad
que no es montaña,
que también es humano y es profano,
aunque sean sintéticas como suelen ser
de otra manera; cultivada por fuera,
forzando a decir que eres lo mismo
por dentro …casi casta!!
tienes la lumbre tenue que a tu instinto lo apaga,
y sientes al helado esplendor que a tus manos muerde;
yo soy otro mortal y dudo que vos seas lo contrario.