No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
Y se murió, y no cabalgó
para irse enla potranca de pezuña fina
y no rabió sino apenas con su silencio turbio
y se fue dejando su cortijo
se desplomó su hombría,
sacó de su poder toda su calma;
y ya no era el León:
se volvió un ángel, timorato, enjuto
como para entender que morir
también nos toca a todos..!
muchas veces la vida con la muerte muere
y el rapaz que infringió, ni con la muerte vive
y los muertos que viven, son mi envidia…