No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
Sé que te penetraron hasta el alma,
te amaron y te odiaron,
sin embargo de todo....
todavía vas y venís dichosa... y engreída;
dando batalla a todos los cabrones
que te usaron y que te prostituyeron
y es cierto
¡cuántos machos deseosos de tu carne andan...!
todos dicen que han pasado por vos,
¡menos uno...!
que no fue el vendaval aventado en tu vientre
ni el pez que se bañó en tu río,
...!pérfida! “democracia”
pero otra vez aquí estamos,
con nuestras holgadas miserias
y otras extravagancias
exultantes, barrocas, solitarias, despojadas:
exhibiendo el ego con la vergüenza y la desfachatez
de pobres...
¡como siempre!.
porque así es,
miles de veces vos y yo nos equivocamos
¡Ergo el aprendizaje!