No quiero perturbar tu existencia, porque vos también eres parte de la mía. Y a la final el mundo no se termina con la existencia mía, ni la tuya. A veces o casi siempre, todos vivimos algo de lo que unos pocos extraños no lo viven.
Me asola la orfandad... sigo abstemio de los consabidos deseos, de los lascivos encuentros a medio vuelo, de los pasos que enloqueciste la mirada que animaste cuando algo en vos parecía certeza; abstemio de tu fuerza virtual que caminaba a leguas con...
Leer el post